La era de la economía naranja

Escrito por: Redacción Vallempresa365

Un nuevo boom en generación de dividendos está ganando terreno en todo el mundo. No obstante, su impacto va más allá de la rentabilidad pues es un nicho propicio para la gestación de talentos y la consolidación de las industrias culturales y creativas.

El concepto  de economía naranja fue acuñado por dos expertos consultores de la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Iván Duque hoy senador de Colombia y Felipe Buitrago.

Muchos lo han escuchado, pero realmente, ¿a qué hace referencia? La economía naranja es la creación de bienes y servicios a partir de un patrimonio cultural determinado, siendo esencialmente el conjunto de actividades que parten de la propiedad intelectual per se para generar valor.

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Las actividades son variadas, teniendo como ejemplos primordiales las siguientes: cine, música, arquitectura, carnavales, videojuegos, publicidad. La economía naranja promulga el impulso a la creatividad, concibiendo con ello el fortalecimiento de los talentos e incentivando a su vez el emprendimiento.

Las ventajas de este modelo económico son diversas, destacándose su carácter benéfico con el medio ambiente gracias a formas sustentables de producción; también potencia la empleabilidad para los jóvenes, quienes se distinguen por su interés en la innovación tecnológica. Por último y no menos importante, potencializa la identidad para las regiones o países donde se desarrolla.

En un artículo de la revista P&M sobre esta temática la presidente de la Unión Colombiana de Empresas Publicitarias (UCEP), Ximena Tapias, considera que el auge de la economía naranja se debe principalmente al advenimiento de la era digital.

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Según Tapias esto propicia la difusión de las manifestaciones culturales, al igual que fomenta el ansia de las personas por reconocer quiénes son los creadores de los contenidos de su interés; además brinda datos de interés sobre el impacto de estas actividades en la economía y permite conocer las políticas sobre derechos de autor que imperan en la actualidad.

En este modelo la publicidad cobra una importancia determinante, pues es concebida como una creación funcional que está dentro del universo de las industrias creativas, lo que la convierte en un conector y centro integrador de todas ellas.

Cabe resaltar que el fortalecimiento de la economía naranja repercute positivamente tanto en la formación del talento y es un factor directo para la creación de capital social, que define el crecimiento del sector contribuyendo a la formación de empresas, registro de patentes y aumento de emprendedores.

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Iván Duque ha propuesto un proyecto de ley para que en Colombia se plantee una política pública que le dé un impulso a las industrias creativas. La iniciativa consiste en la coordinación por parte del Ministerio de Cultura de un comité que mediante reformas de fomento triplique en una década el aporte de estos actores económicos al PIB nacional.

El panorama se vislumbra promisorio para que Colombia se convierta en un abanderado de la economía naranja, algo posible por el reconocimiento de los logros de las industrias creativas a través de herramientas estadísticas; el gran talento existente en el país; la diversidad cultural de las regiones, y el número de ciudades intermedias donde las personas pueden materializar sus iniciativas.

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